Dismorfia muscular o vigorexia. El resultado de una imágen corporal insatisfecha

La popular frase “la primera impresión es lo que cuenta”  ha sido nombrada en multitud de ocasiones a lo largo de nuestras vidas y por tanto nuestra imagen personal siempre ha sido un detalle a cuidar, aunque me atrevería a decir que en los últimos tiempos más que un detalle ha pasado a ser una marca de identidad personal, un punto muy importante a la hora de establecer relaciones con los demás y un aspecto relacionado con el éxito.

Pero  también, todos hemos observado en los últimos años,  como ligado a esta imagen corporal, han aparecido conceptos como el trastorno de “Dismorfia Muscular” o popularmente llamado “vigorexia”.

¿Pero qué es y en que consiste precisamente este trastorno? Para el manual de la Asociación Americana de Psiquiatría, Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM-5®), 5a Ed. Arlington, VA, Asociación Americana de Psiquiatría, 2014, la Dismorfia Muscular, es una forma de trastorno dismorfico corporal caracterizado por la creencia de que la propia estructura corporal es demasiado pequeña o no es lo suficientemente musculosa. Sin embargo esta clasificación no parece estar muy acorde con los últimos hallazagos científicos que parecen relacionarla más con un trastorno alimentario o anorexia inversa, lo que pudiera dar lugar a cierta confusión.

Este trastorno ligado a los gimnasios donde se trabaja la musculatura, obsesiona y aísla a quien lo sufre, de forma parecida a como sucede en la anorexia nerviosa, aunque este logre pasar más desapercibido, pues a los ojos de familiares y de la sociedad las personas que lo sufren muestran un estilo de vida saludable que evita salten las alarmas.

Las cifras de prevalencia aunque desconocidas, parecen rondar en España la proporción de 10 a 1 entre el género masculino y femenino en los afectados.

La obsesión por lograr ese cuerpo perfecto y musculoso y la percepción de que todos los medios para lograrlo nunca son suficientes pueden hacer, que el abuso de consumo de esteroides sea una característica asociada, ya que el consumo de estos, acelera de forma significativa los resultados esperados, todo ello  a cambio de ciertos efectos secundarios tales como, un mal funcionamiento de los riñones, síntomas depresivos y psicóticos o una pérdida de la libido, aunque si bien la Dismorfia Muscular estuvo relacionada en un principio con el consumo de estas sustancias, hoy en día las pruebas parecen cuestionar esta relación esteroides/imagen corporal.

Adiccionaldeporte

En el artículo que dejamos a continuación publicado en la revista Behavioral Psychology / Psicología Conductual, Vol. 22, Nº 2, 2014, pp. 307-326, con el título “Dismorfia muscular: perspectiva histórica y actualización en su diagnóstico, evaluación y tratamiento” bajo la dirección de Emilio J Compte Ana R. Sepúlveda, se describen los antecedentes históricos y los estudios recientes que clarifican su conceptualización diagnóstica,  los distintos modelos etiológicos, se actualiza los instrumentos de evaluación y el tratamiento.

Igualmente adjuntamos otro artículo, publicado en la Revista Mexicana de Trastornos Alimentarios/Mexican Journal of Eating Disorders (2013) 31-36 ISSN 2007-1523, con el título “Dismorfia Muscular y su relación con síntomas de Trastornos de la Conducta Alimentaria”, bajo la dirección de Rosario Castro López, Javier Cachón Zagalaz, David Molero López- Barajas, María Luisa Zagalaz Sánchez, de la Universidad de Jaén España, donde entre otros aspectos se destaca como el perfil con Dismorfia Muscular se encuentra asociado a una gran obsesión por la delgadez, aspecto que debería ser un indicador en este colectivo para los responsables y entrenadores de gimnasios y centros deportivos de ésta índole, puesto que a pesar de sus deseos de ganar musculatura, del mismo modo rechazan la grasa en el cuerpo, administrándose suplementos proteicos con componentes quemadores de grasas (Molero, Castro & Zagalaz, 2012). Por lo que, de acuerdo con Rodríguez Molina (2007), esta dimensión se encuentra inherente al deseo de modificar su aspecto físico de manera obsesiva.

Enlaces:
Dismorfia muscular perspectiva histórica y actualización en su diagnóstico
Dismorfia Muscular y su relación con síntomas de Trastornos de la Conducta Alimentaria

 

 

 

 

"La verdadera ignorancia no es la ausencia de conocimientos, sino el hecho de negarse a adquirirlos" Karl Popper

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