El divorcio es un proceso de transición familiar que, aunque pone fin a la relación de pareja, no disuelve el vínculo parental. Su impacto en los hijos no depende tanto de la separación en sí, sino de cómo se gestione el conflicto y la estabilidad que se mantenga después.
Consecuencias principales según la etapa y el contexto:
1- Consecuencias emocionales y psicológicas:
Los hijos suelen atravesar un proceso de duelo que incluye diversas fases:
- Sentimiento de culpa: Especialmente en niños pequeños (3-6 años), que tienden a pensar que la separación es consecuencia de su mal comportamiento.
- Miedo al abandono: La salida de uno de los progenitores del hogar puede generar ansiedad por la seguridad de su cuidado futuro.
- Conflicto de lealtades: Sentir que si quieren o pasan tiempo con uno, están traicionando al otro.
- Ira y regresiones: Comportamientos desafiantes o volver a conductas de etapas anteriores (como hacerse pis en la cama) Impacto según la edad
2- Impacto según la edad:
- Primera infancia: Irritabilidad, alteraciones en el sueño y llanto inconsolable.
- Edad escolar: Descenso en el rendimiento académico, dificultades de concentración y problemas de socialización.
- Adolescencia: Mayor riesgo de conductas de riesgo (consumo de sustancias), rebeldía acentuada o, por el contrario, una maduración forzada para «cuidar» al progenitor que ven más débil.