El síndrome de los insultos y las obscenidades

Quizás, para muchos la palabra “Tourette” pueda resultar poco familiar. Si a esta, le asociamos “síndrome” (como conjunto de síntomas que se presentan juntos y son característicos de una enfermedad) entonces  de manera inconsciente, será relacionada con algún tipo de enfermedad.

¿Pero de dónde proviene la denominación “síndrome de Tourette”?

Georges Albert Edouard Brutus Gilles de la Tourette (ver biografía), fue un famoso neurólogo, nacido en Saint Gervais les Trois Clochers en los alrededores de Poiters el 30 de octubre de 1857. Tourette fue uno de los más reconocidos neurólogos franceses del siglo XIX que en 1884 y a la edad de 27 años comienza sus estudios bajo el magisterio de Jean Marie Charcot (padre de la neurología moderna y uno de los más grandes médicos franceses)

En 1878 otro neurólogo estadounidense George Beard, publicó un artículo bajo el nombre  “Síndrome del Francés saltarín de Maine” Jumping  Frenchmen of Maine  Syndrome en el Journal of Nervous and Mental Disease. En este artículo se describían las características que afectaban a unas personas de origen franco-canadiense de la región de Maine. Estas parecían saltar de manera espontánea, debido a unas respuestas motoras desproporcionadas. Motivado por Charcot, Tourette se dedicó al estudio e investigación de esta publicación y así podríamos decir que este fue el origen de una investigación que posteriormente llevaría su nombre, a petición del propio Charcot.

¿Y qué es el síndrome de Tourette?

Este síndrome cuyas características más importantes son: movimientos estereotipados, repetitivos, involuntarios, así como la emisión de sonidos vocales llamados tics y utilización de palabras vulgares e inapropiadas (coprolalia), es un trastorno neurológico que se inicia a una edad temprana (7/10) y que afecta en mayor frecuencia a hombres que a mujeres. Los síntomas que presenta este trastorno, son los tics clasificándose estos en simples o complejos. Dentro de los simples algunos de estos pueden ser: muecas faciales, sacudir cabeza u hombros. Las vocalizaciones incluidas en estos tics, son sencillas y el número de grupos musculares que intervienen en su producción es menor y limitado. En cuanto a los tics complejos, el número de grupos musculares intervinientes es mayor, sus tics pueden incluir las muecas faciales combinados con torcedura de cabeza y hombros, manoseo de objetos, saltar, agacharse etc. Aquí los tics vocales, pueden contener la emisión de palabras o frases, la ecolalia (repetición de palabras o frases de otros) y la coprolalia (emisión de obscenidades, con una prevalencia del 10% de los pacientes).Es frecuente también la aparición de tics automutilantes, como golpearse la cara. La aparición de estos, es involuntaria y rara vez la persona afectada por este síndrome puede reprimirlos, al tener la sensación de que estos deben expresarse por una necesidad imperante.

En cuanto a las causas, aunque desconocidas,los resultados sugieren que el síndrome de Tourette es un trastorno hereditario. Pruebas más recientes, sugieren que este patrón hereditario es mucho más complejo. En la actualidad, se sabe que existen ciertas anormalidades en distintas áreas cerebrales y las conexiones que tienen lugar para la transmisión de (dopamina, serotonina y norepinefrina), principales neurotransmisores entre las células nerviosas.

El articulo expuesto a continuación con el título “Tics y síndrome de Guilles de la Tourette” publicado en la revista de Neurologia en el año 2009, a cargo de los autores B. Tijero-Merino, J.C. Gomez-Esteban y J.J. Zarranz, aborda el estudio de este trastorno con una incidencia del 1-2% de los niños en edad escolar y el más frecuente en la edad pediátrica.

Igualmente, se exponen los tratamientos farmacológicos utilizados, una vez han sido identificados correctamente los tics, evaluada su gravedad y repercusión en la vida de la persona. El objetivo de estos tratamientos durante la fase aguda no será su eliminación, (al no existir en la actualidad un  fármaco efectivo que elimine la aparición de tics), sino intentar conseguir una mejora social, familiar y emocional  de los pacientes.

Enlaces: Artículo y video
Tics y síndrome de Guilles de la Tourette

 

 

“La verdadera ignorancia no es la ausencia de conocimientos, sino el hecho de negarse a adquirirlos”

Karl Popper

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