La formación del profesorado sobre el autismo basada en la evidencia: la Instrucción e Intervención Mediada por Pares

Artículo publicado en la «Revista electrónica interuniversitaria de formacion del profesorado», año 2019 23(1), 127-142  a cargo de Aitor Larraceleta González Consejería de Educación y Cultura del Principado de Asturias. Equipo Regional para la Atención al Alumnado con Necesidad Específica de Apoyo Educativo.

En este trabajo se aborda la “Instrucción e Intervención mediada por pares”, una de las veintisiete prácticas focalizadas basadas en la evidencia establecidas por el National Professional    Development Center on Autism Spectrum Disorders estadounidense (Wong et  al., 2014), dirigidas al profesorado para la educación del alumnado con Trastorno del Espectro Autista (TEA).

Para ello, se recogen sus fundamentos básicos y se recomienda una secuencia de planificación, implementación y evaluación, con  el objetivo de mejorar las habilidades sociales, comunicativas y académicas, de atención conjunta y juego y la preparación para la vida escolar de este alumnado, siguiendo un enfoque “de la ciencia a  la práctica”.

Gran parte del alumnado con Trastorno del Espectro Autista (TEA) se enfrenta diariamente a dificultades para comprender la naturaleza de ida y vuelta de las interacciones sociales, la llamada reciprocidad social (American Psychiatric  Association,  2013;  National  Research  Council,  2001;  World  Health  Organization,  2018). A su vez, los comportamientos estereotípicos o repetitivos (aleteo de las manos, balanceo etc.) o los inapropiados (como las perretas o enfados), pueden disminuir la probabilidad de que sus compañeros de desarrollo típico inicien interacciones sociales con este alumnado. Todo ello provoca que la infancia y juventud con autismo pueda encontrar menos oportunidades de participación en interacciones sociales significativas con sus iguales (Bass y Mulick, 2007; Lee, Odom y Loftin,  2007;  McConnell,  2002),  generándose  así  un  menor  número  oportunidades  de desarrollo y adquisición de habilidades sociales y comunicativas.

Para compensar este aspecto se encuentran los programas de carácter inclusivo. Existe una variedad de modelos disponibles para contribuir al desarrollo de las relaciones, el juego y la comunicación recíproca entre el alumnado con TEA y sus iguales (Prizant,  Wetherby  y  Rydell,  2000).  Algunos ejemplos de estos programas incluyen los Grupos de Juego Integrados (Integrated Play Groups; Wolfberg y Schuler, 1993a) o la Intervención Mediada por Pares (Peer Media Intervention PMI; Strain y Kohler, 1998). Estos modelos sirven para promover las competencias relacionadas con la interacción con iguales como, por ejemplo, iniciar y mantener las interacciones sociocomunicativas convencionales en  diferentes  entornos,  circunstancias  o  personas.

Cosulta del documento:
La formación del profesorado sobre el autismo.

 

 

 

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