El barco Great Eastern, fue diseñado y construido por Isambard Kingdom Brunel, y fue considerado con sus 211 metros de largo y su doble casco, como el mayor buque de su tiempo..
Su constructor tenía razones para estar orgulloso del barco y su diseño, ya que además de ser cinco veces más grande que cualquier otro buque de su tiempo, tenía un doble casco y las hojas de metal estaban separadas por compartimentos, de manera que si se producía una colisión, sólo se inundaría el lugar donde se produjeran los daños.
EL Great Eastern, prometía grandes riquezas y prestigio a sus dueños… pero sólo les trajo desgracias y desastres
El 25 de Febrero de 1957, Frederick J. Bennois, un estudiante de 26 años, descubrió junto a la estrecha carretera de Susquehanna en Philadelphia, Pennsylvania, el cuerpo desnudo de un niño de entre 4 y 6 años de edad, envuelto en una manta de franela y dentro de una simple caja de cartón que correspondía al envoltorio de una cuna de bebé comprada en la tienda JC Penney.
Cuando el estudiante descubrió el cadáver, hacía tres días que el cuerpo del desafortunado niño había sido depositado en ese lugar sin que nadie se percatara de ello.
Inmediatamente circularon fotos del rostro del chiquillo por toda la ciudad de Philadelphia, se movió cielo y tierra para intentar averiguar la identidad del niño, pero tristemente, hoy en día el caso del “Niño de la Caja” continúa sin resolverse y la identidad del niño continúa siendo un misterio.
A continuación os dejamos con un artículo publicado en el año 2016, en la Revista de Toxiconomias que trata de las cualidades adictivas que pueden mostrar ciertos trastornos de la conducta alimentaria, llegando a evidenciar ciertas similitudes con los trastornos por consumo de droga.
Hace escasos días, tuve la oportunidad de leer un artículo de Pérez Reverte titulado “Esas jóvenes hijas de puta”. Reverte, caracterizado por escribir artículos con cierto contenido “provocador”, llamó mi atención por la dureza de su título, dureza, que poco a poco se fue diluyendo con el paso de la lectura, a la vez que mi sintonía con el autor parecía progresar en proporciones desmesuradas.
El tema tratado, recordado y reflejado con dureza, tuvo lugar en Gijón, ciudad que guarda mis recuerdos de adolescente y donde la protagonista, una pobre chica, decidió poner fin a su vida, arrojándose al vacío en un acantilado de esta bonita ciudad, tras ser acosada de manera infame por sus compañeros de clase.
Reverte, a buen seguro no dejara indiferente a nadie con la lectura de su artículo y menos aún, aquellos que somos padres, que adoramos y deseamos los mejor para nuestros hijos, pues solo imaginarnos la crueldad, el infierno sufrido por aquellos jóvenes que han sido víctimas, de esas “ratas” que describe con todo su desprecio, harán retorcernos de dolor en nuestro interior.
Por desgracia, este no ha sido un caso puntual, por desgracia esta lacra nos pone de manifiesto que el acoso escolar es un problema serio, a tenor de sus consecuencias y por desgracia la solución no parece ser nada fácil.
Sean pues esas “ratas”, esos personajes cercanos a las pobres víctimas, los protagonistas del siguiente artículo de investigación de Clara Cuevas Maria y Marmolejo Medina Maria Alejandra, Observadores: Un rol determinante en el acoso escolar, publicado en la revista Pensamiento Psicológico, Vol 14 Nº 1, 2016, pp 89-102.
En el, se analizan los roles de estos protagonistas secundarios pero imprescindibles en el acoso escolar y su especifica relevancia dentro del fenómeno. Interesante la clasificación que realiza Salmivalli de estos observadores, diferenciándolos entre:
El observador activo, perteneciente a la red de amigos más cercanos del intimidador o quienes, sin agredir o atacar directamente a la víctima, ofrecen una retroalimentación positiva a quien acosa.
El observador pasivo, quienes tienden a mantenerse alejados, ignorando lo ocurrido y sin tomar partido a favor de las víctimas o de quienes acosan.
El observador proactivo, que cumple un papel de defensor, adoptando comportamientos claramente contrarios a la intimidación, defendiendo a la víctima, tomando partida a su favor y buscando apoyos en profesores o adultos para que se detengan los actos de acoso, logrando atenuar y disminuir el daño emocional causado por el intimidador.
No menos interesantes, son los roles ejercidos por estos observadores, que permiten señalar que una de sus características fundamentales consiste en que inevitablemente son activos con sus acciones, dado que cualquiera de ellas afecta positiva o negativamente el curso del acoso escolar. O como otra característica interesante y paradójica del rol de observadores es que al ser consultados sobre lo que piensan con respecto al fenómeno, en su gran mayoría, reconocen, desaprueban y rechazan el daño causado por los agresores a las víctimas. No obstante, su forma de actuar se encuentra en disonancia con su cognición, siendo esta una de las razones por las cuales se ha perpetuado el fenómeno del acoso.
Sabedores de que el tema aún por delicado y cruel pueda herir ciertas susceptibilidades, la actualidad nos pone por desgracia ejemplos como este, cada cierto espacio de tiempo y por el contrario a pesar de los esfuerzos por concienciar a los diferentes protagonistas que se encuentran relacionados, la solución al problema no parece estar nada cercana.
Os dejamos a continuación el artículo, para que al menos conozcamos el rol, de otros protagonistas con enorme influencia en un fenómeno como el acoso escolar.
Igualmente ver interesante video comienzo articulo.
«Su proeza atravesando el océano del norte al sur de España, si no fue verdad mereció serlo», Así reza una placa ubicada junto a la orilla del río Miera en Liérganes(Cantabria) que recuerda la mítica historia de Francisco de la Vega Casar, más conocido como el “hombre pez”.
El 27 de enero de 1879 apareció una extraña historia en el «Semanario Pintoresco Español». El texto decía lo siguiente:
«En el pueblo de Liérganes (Montañas de Santander) nació este nadador extraordinario llamado Francisco del la Vega Casar, cuya peregrina historia, al no estar autorizada con muchos testimonios fidedignos, sería preciso desterrar al país de las fábulas. He aquí el extracto de las relaciones que hacen de este fenómeno dos testigos oculares, veraces e ilustrados.
Desde sus tiernos años manifestó este hombre mucha inclinación a pescar, a estar en el río, y una grande habilidad para nadar. A los quince años de su edad paró con el objeto de aprender el oficio de carpintero a la villa de Bilbao, en donde permaneció dos años hasta la víspera de San Juan de 1764, en cuyo día se fue con otros compañeros a bañarse a la ría. Dejó su ropa con la de los demás, y nadando en dirección al mar desapareció de su vista; le esperaron pensando que volvería; pero la tardanza les hizo creer que se había ahogado, y en tal concepto se participó este suceso a su madre, que le lloró por muerto.
Cinco años después notaron unos pescadores de Cádiz, que se hallaban en alta mar, una figura al parecer humana, que se mostraba fuera del agua, y se sumergía al acercarse a ella. Deseosos de averiguar que cosa fuese, salieron otro día, y procuraron atraerle con pedazos de pan que le arrojaban a alguna distancia, observaron que los cogía con las manos y los comía. Empeñados con esto en el deseo de pescarle, creyeron conseguirlo juntando muchas redes y usando del mismo cebo, y al fin lo lograron. Lleváronle al convento de San Francisco de aquella ciudad, en donde le hicieron muchas preguntas en diversos idiomas, pero no respondió a ninguna, ni se le oyó pronunciar una palabra. De esta taciturnidad pasaron a colegir estaba poseído por algún espíritu maligno, en cuyo concepto le conjuraron algunos religiosos. Por fin, después de algunos días, pronunció la palabra Liérganes.
Con este indicio se pidieron noticias a este pueblo, y recibidas se determinó un fraile franciscano a apurar por sí la verdad de un acontecimiento tan extraordinario. Salió con el mozo, y llegando al monte llamado de la Dehesa, que dista de Liérganes un cuarto de legua, le hizo seña de que siguiese adelante y guiase. Ejecutólo de suerte que sin extraviarse un paso entró en casa de su madre. Ésta y los hermanos del nadador le conocieron al punto, haciendo con él las naturales demostraciones de cariño; pero él se mantuvo inmóvil sin corresponder a ellas en manera alguna.
Nueve años permaneció en compañía de su madre, siempre con un trastorno intelectual que se acercaba al idiotismo, siendo así que antes de su desaparición manifestaba una regular capacidad. Andaba siempre descalzo. Tabaco, pan, vino eran las únicas palabras que pronunciaba, pero sin propósito. Si se le preguntaba si lo quería, no contestaba. No solicitaba la comida, pero si se la ponían delante o si veía comer y se lo permitían, comía y bebía mucho de una vez, y después no volvía a hacerlo en tres o cuatro días. Si se le mandaba llevar algún papel de un pueblo a otro de los conocía antes de irse, lo ejecutaba con gran puntualidad, y siempre silenciosamente. En una ocasión le enviaron a Santander con un papel para un caballero de este pueblo, y no hallando el barco de Pedreña se arrojó al mar, y pasó a nado una legua que hay de travesía desde este embarcadero a Santander. Mojado como salió entregó el papel. El sujeto a quien iba dirigido le hizo secar para poder leerlo, y aunque le preguntó cómo estaba de aquella suerte, no respondió nada. Por el mismo rumbo volvió puntualmente la contestación. Iba a la iglesia si veía ir a otros, o si se lo mandaban; pero en el templo de nada hacía caso, ni se le notaba atención alguna a la misa y demás funciones eclesiásticas.
Al cabo de los nueve años desapareció, sin que después se supiese cuál fue su paradero. No entraremos en largos comentarios acerca de esta historia.
Las dificultades que naturalmente sugiere su lectura, relativas al modo con que este hombre pudo acostumbrarse a un género de vida tan extraordinario, rompiendo la cadena de sus hábitos, y al de ejecutarse las funciones del sueño etc. Hacen sensible que su estado cercano al idiotismo haya privado de los datos necesarios para resolverlas, deduciendo consecuencias tan curiosas como interesantes. Haremos solo una observación. Este hombre conservaba fielmente la memoria de los lugares, cosa tanto mas notable, cuanto esta reliquia de inteligencia aparece casi aislada. Unida esta circunstancia a las consideraciones que ofrece su larga vida marina, ¿no haría presumir que acaso este hombre no hizo más que obedecer al gran predominio del órgano de las localidades? Cuando este órgano tiene un desarrollo excesivo la afición que tienen algunos a la vida errante y la pasión a los viajes. Los hombres que están dotados en grado eminente de esta facultad, por viajar todo lo sacrifican, fortuna, riesgos, cariño, nada les detiene, nada puede reprimir su inclinación irresistible. Por lo que hace al caso presente, nuestra presunción no pasa de mera conjetura; pero a ser fundada, ¿no podrían los frenólogos reclamar este hecho como uno de los muchos que apoyan su luminosa doctrina?».
Hasta aquí llega la historia que nos cuenta el «Semanario Pintoresco Español» con fecha del 27 de enero de 1879.
Nosotros ni ponemos, ni quitamos una coma, ¿leyenda o realidad? Decidan ustedes.
Paula, Isabel. (2011). El autismo 70 años después de Leo Kanner y Hans Asperger. Revista de la Asociación Española de Neuropsiquiatría. 32. 567-587. 10.4321/S0211-57352012000300008.
Interesante artículo el que exponemos a continuación, de cuya lectura nos aportará una visión actual del concepto de autismo cuatro décadas después de queLeo Kanner y Hans Asperger hayan colocado sus primeras aportaciones (ver vínculos para consultar biografías).
Han tenido que transcurrir casi cuatro décadas para que el autismo haya sido incorporado a los manuales diagnósticos y es a partir de los años 80, cuando profesionales implicados en el autismo, deciden consensuar criterios que permitirán delimitar grupos homogéneos como base para la investigación y el intercambio de conocimientos, si bien en la actualidad, estos criterios así como la ubicación nosológica ( nosología, como rama de la medicina cuyo objeto es describir, explicar, diferenciar y clasificar la amplia variedad de enfermedades y procesos patológicos), parecen estar aún lejos de ser consolidados como definitivos.
Es curioso, comprobar en el artículo, como a pesar de que las primeras descripciones relevantes sobre el autismo corresponden a los autores arriba enunciados, las características identificadas por estos en acerca de este trastorno, han existido siempre y se procede a rescatar múltiples huellas a lo largo del tiempo.
Una primera referencia escrita conocida corresponde al siglo XVI.Johannes Mathesius (1504-1565), cronista del monje alemán Martin Lutero(1483-1546), relató la historia de un muchacho de 12 años severamente autista. De acuerdo con la descripción del cronista, Lutero pensaba que el muchacho no era más que una masa de carne implantada en un espíritu sin alma, poseído por el diablo, respecto al cual sugirió que debería morir asfixiado.
O como otra referencia, esta de mayor divulgación y polémica, la del caso del niño salvaje Victor de Aveyron, estudiado por el Dr. Jean Itard, y llevado a las pantallas de cine en 1970 en la película, dirigida por Francois Truffaud, “L´enfant sauvage”, ha generado diversas controversias entre destacados autores. Así, la escritora Harlan Lane plantea en su libro “El niño Salvaje de Aveyron”, la posibilidad del que el niño Víctor fuera autista, para posteriormente acabar rechazando esta cuestión. O como por el contrario años más tarde, la descripción minuciosa del abate Pierre-Joseph Bonnaterre, profesor de Historia Natural de la Escuela Central de Aveyron, deja claro que Víctor manifestaba deficiencias en las interacciones sociales reciprocas, incompetencias intelectuales específicas, alteraciones de la integridad sensorial y además no realizaba juego simbólico
Pero no fue hasta 1911, cuando el psiquiatra suizoPaul Eugen Bluler, con la intención de referirse a una alteración propia de la esquizofrenia, utiliza el término “autismo”, que implicaba un alejamiento de la realidad externa.
Poco después en 1923, otro psicólogo suizo, Carl Jung, introduce los conceptos de personalidad extravertida e introvertida, con lo que consigue ampliar el enfoque psicoanalítico de Freud, definiendo así a la persona con autismo como un ser profundamente introvertido.
Son estos años anteriores a Leo Kanner, en los que los trabajos desarrollados entorno al autismo, aportan interpretaciones cercanas a la esquizofrenia, o cuadros regresivos en la infancia, que hacen que las personas que padecen autismo, acudan a las consultas de psiquiatría de la época. Todo ello hasta que el propio Kanner, en el año 1943 y a través de su artículo “Autistic disturbances off affective contact” incorpora el término “autismo”, con su significado actual, siendo sus investigaciones posteriores, las que profundizan y delimitan el trastorno denominándolo “autismo infantil precoz”, con unos síntomas cardinales: aislamiento profundo para el contacto con las personas, un deseo obsesivo de preservar la identidad, una relación intensa con los objetos, conservación de una fisonomía inteligente y pensativa y una alteración en la comunicación verbal manifestada por un mutismo o por un tipo de lenguaje desprovisto de intención comunicativa. Destacando como característica nuclear, la obsesión por mantener la identidad, expresada por el deseo de vivir en un mundo estático, donde no son aceptados los cambios.
Interesante también consultar, como posteriormente a esta profundización de los estudios de Kanner, fueron desarrollándose interpretaciones contradictorias y como en el continente americano la incorporación de otras interpretaciones y conceptos heterogéneos, llevó a diagnosticar como niños autistas a niños con retraso mental o como el autismo dependía exclusivamente de determinantes emocionales ligados al vínculo materno.
Fueron los años 50 y 60 donde el debate generado entre la vinculación del autismo con la esquizofrenia o por otro lado el de la interpretación psicodinámica, cobro un especial interés. Y fue Kanner una vez más quien con firme contundencia realizo una separación entre autismo y esquizofrenia, pues con total conocimiento de sus pacientes, afirmó como el cuadro clínico del autismo, era tan específico que le permitía diferenciarse claramente no solo de la esquizofrenia sino de cualquier otro trastorno, siendo su aportación más genial la de intuir que el autismo es un trastorno del neurodesarrollo cuyo punto de partida era un problema en lo que Kanner denominaba “componentes constitucionales de la respuesta emocional”.
Igualmente interesante es también consultar, las diferentes conceptualizaciones realizadas en los manuales diagnósticos, como el American Psychiatric Association el Diagnostics and Statistics Manual of Mental Disorders (DSM).
En su primera versión (DSM-I), la del año 1952, los niños que presentan características de autismo eran diagnosticados como “reacción esquizofrénica de tipo infantil”.
En la segunda, (DSM-II) del año 1968, aun sin contemplar el autismo como diagnóstico propio, es interpretado como una característica propia de la esquizofrenia infantil.
No fue hasta 1980, con la publicación del DSM-III, cuando se incorporó el autismo como categoría diagnóstica específica. Se contemplaba como una entidad única, denominada “autismo infantil”.
El DSM III-R (44), aparecido en 1987, supuso una modificación radical, no solo de los criterios sino también de la denominación. Se sustituyó autismo infantil por “trastorno autista”.
En los años 1994 y 2000 aparecieron respectivamente el DSM-IV y el DSM IV-TR, que aunque no planteaban modificaciones sustanciales entre ellos, representaron un nuevo cambio radical. Por una parte se definieron 5 categorías de autismo: trastorno autista, trastorno de Asperger, trastorno de Rett, trastorno desintegrativo infantil y trastorno generalizado del desarrollo no especificado. Además, se incorporó el término “trastornos generalizados del desarrollo”(pervasive developmental disorders), como denominación genérica para englobar los subtipos de autismo.
Por último el DSM 5 consolidará conceptualmente el autismo, sustituyendo la denominación actual de trastornos generalizados del desarrollo por la de Trastorno del Espectro Autista (TEA), lo que sin duda marcará un cambio conceptual que quizás sea el camino de inicio de un itinerario hacia una interpretación radicalmente distinta de los trastornos mentales.
Os dejamos para que podáis descargar este mencionado artículo, donde con apreciable claridad, realiza una revisión del concepto “autismo” desde su origen hasta nuestros días, así como un interesante video realizado sobre este tipo de trastorno.
Nos encontramos en la Alemania de 1922 y mas concretamente en una pequeña granja ubicada entre las ciudades bávaras de Ingolstadt y Schrobenhausen (situada aproximadamente a 70 km al norte de Munich). Estamos a finales de marzo y está a punto de ocurrir un suceso, una historia de misterio, que hoy en día todavía es tema de estudio por muchos criminólogos alemanes.
En la granja vivía el matrimonio compuesto por Andreas Gruber de 63 años y su esposa Cazilia de 72 , su hija viuda Viktoria de 35 y los hijos de esta , Cazilia y Josef de 7 y 2 años respectivamente.
Esta familia no contaba con la simpatía del pueblo ya que tenían una actitud huraña y poco agradable con el resto de los vecinos, además se rumoreaba de que en realidad Josef era el resultado de una relación incestuosa entre el padre Andreas y su hija Viktoria..
A lo largo de 1921, el ama de llaves de la familia aseguró que comenzó a escuchar extraños ruidos que venían del desván y de fuera de él. Mas tarde la señora Gruber se unió a esa afirmación, ya que ella también había sido escuchado los ruidos.
Pocos días antes de los homicidios, el granjero Andreas Gruber le contó a sus vecinos el hallazgo de unas huellas extrañas en la nieve que salían del bosque circundante y que se dirigían hasta la casa, pero sin que hubieran huellas de regreso de nuevo al bosque. También alertó sobre haber oído pisadas en su ático y hallado un periódico en su porche que nadie en la familia reconoció.
El 31 de Marzo de 1922, llego a la casa la señora Maria Baumgartner la nueva criada de la familia, ya que seis meses antes la anterior ama de llaves había abandonado la casa diciendo que la casa estaba embrujada que escuchaba voces extrañas y continuaba escuchando ruidos alrededor de la casa .
Cuatro días después, mas concretamente el día 4 de abril de 1922, un vecino de los Gruber acudió a la granja, ya que le extrañó llevar casi una semana sin ver a ningún miembro de la familia, encontrándose que todos los miembros de la familia habían sido asesinados. El cuerpo de Viktoria, la pequeña Cazilia y el del matrimonio se encontraban en el granero, el cuerpo de la criada en su cama y el pequeño Josef en su cuna.
La investigación no pudo esclarecer el crimen, se cree que Andreas y su esposa Cäzilia, así como su hija Viktoria y su nieta Cäzilia, fueron atraídos al granero uno por uno, donde fueron asesinados utilizando un objeto punzo-cortante. Todos murieron en el acto, excepto la pequeña Cazilia, quien se mantuvo consciente por unos momentos, encontrándose además, mechones de cabello en la escena del crimen, lo que indica que hubo resistencia por su parte. El autor o los autores, se dirigió a continuación a la casa donde mató al bebe de 2 años Josef, quien estaba durmiendo en una cuna en la habitación de su madre, y al ama de llaves Baumgartner de 44 años, en su dormitorio.
Las repercusión y dimensiones del crimen provocó la llegada de un equipo de investigación de Múnich, el cual pudo demostrar que el asesino (o los asesinos) no huyeron, ya que los interrogatorios que realizaron a los vecinos, demostraron que durante el sábado y domingo la chimenea fue usada. Agregando a esto el hecho de que los animales fueron alimentados durante el fin de semana. El Lunes la casa fue abandonada.
Al principio se pensó en un robo pero quedó descartado ya que en la casa se encontraron joyas valiosas y dinero, así que la idea quedo descartada.
Se interrogaron a casi cien personas pero no había pruebas en contra de ninguno de ellos. La investigación se centró entonces en el antiguo pretendiente de Viktoria, el joven Lorenz Schlittenbauer quien reconoció odiar al padre de Viktoria ya que estaba convencido de que este era en realidad el padre de Josef, pero que con su muerte, no ganaba nada, por lo que lo dejaron en libertad
Las cabezas de las victimas fueron enviadas a Múnich, para un estudio exhaustivo, pero a pesar de todo no se obtuvo ninguna información nueva. Dichas cabezas se perdieron durante la Segunda Guerra Mundial, los cuerpos por otro lado fueron enterrados en el cementerio de Waidhofen.
En 1923 la granja fue derribada, pero hasta la fecha el caso sigue sin resolver.
Córdoba Andrade, Leonor; Verdugo Alonso, Miguel Ángel. Siglo Cero vol. 34 (4), núm. 208. 2003, pág. 19-33. http://hdl.handle.net/11181/3075
Queremos mostraros a continuación, un interesante artículo, en el que se trata de describir y comprender la calidad de vida de familias de niños diagnosticados con Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad.
Para ello y previo al análisis, los autores efectuaron unas categorías, siendo estas: bienestar emocional, interacción familiar y bienestar social y parten de la evidencia de que los efectos del TDAH, producen un incremento del estrés parental, originan cogniciones de baja autoeficacia en los padres y generan insatisfacción con su rol, así como que los síntomas del TDAH influyen de manera muy importante sobre la vida en niños y sus familias de forma bidireccional.
Se menciona igualmente, como en el pasado, las investigaciones realizadas, fueron orientadas a la percepción del trastorno por padres y profesores con identificación de variables como el estrés, satisfacción marital e interacción padres-hijo, sin aportar una visión global de la calidad de las familias.
El estudio, parte de dos criterios para la inclusión de las 24 familias de diferentes estratos socioeconómicos con las que se contó, esto es que los niños estuvieran diagnosticados con TDAH y que además tuvieran edades comprendidas entre los 6 y 12 años por cuanto los diferentes estudios han demostrado que este es el rango de edad con mayor prevalencia del trastorno.
Entre las conclusiones, se pudo constatar una nueva categoría a añadir a las anteriormente expuestas, esta es la del «bienestar físico focalizada en la medicación» y entre los resultados en relacion a las distitntas categorías, se podrían resumir los siguientes:
Bienestar emocional de las familias
En cuanto al bienestar emocional de las familias, los informadores, describen las características de sus niños con el trastorno y cuentan cómo afrontan las mismas en función de la etapa en la que se encuentran en el manejo del TDAH. De acuerdo con estas etapas, parece ser que la desobediencia, es en primer lugar la característica del niño con TDAH, que más efectos tiene en su familia, incrementando el estrés y disminuyendo la satisfacción con el rol parental, sin embargo es muy interesante el dato de que los cuidadores aun esforzándose por aprender cada día mas sobre el trastorno, no parecen tener clara la línea que delimita los comportamientos producto del TDAH de los que resultan de la propia desobediencia.
En segundo lugar es interesante también observar, como estos mismos cuidadores, comentan respecto a las fluctuaciones en el comportamiento de estos niños, respecto a la manifestación de mayor o menor hiperactividad en diferentes momentos, lo que parece complicar la situación, a la hora de actuar con estos niños. Los autores parecen encontrar en el factor de la «impredecibilidad», el mayor nivel de estrés, en cuanto que los cuidadores manifiestan como aquellas estrategias que parecían funcionar en el manejo de sus hijos y del trastorno en un momento dado, dejan de ser eficaces en otro momento, planteándose en tal circunstancia, un retorno al inicio lo que genera frustración y afecta directamente a su autoeficacia.
Otra característica, mencionada por los cuidadores y generadora de estrés, es la “impulsividad” por cuanto este, ocasiona rechazo y a su vez puede conducir al aislamiento del niño y en algunos casos de la propia familia. Parece ser esta impulsividad, una condición que preocupa a los cuidadores de cara al futuro, particularmente en la etapa adolescente, donde esta característica, junto a otros factores de riesgo pueden aproximar a los chicos a situaciones de riesgo.
Serán estas características de los niños afectados con TDAH y que afectan al bienestar emocional de la familia, las que obliguen a buscar continuas estrategias de afrontamiento, manteniendo un esfuerzo constante y supervisando permanentemente al niño en los diferentes contextos en los que se desenvuelve.
Manejo del tiempo
Factor muy importante, pues la mayoría de los informadores parecen coincidir en como el manejo del tiempo, es una variable importante en el bienestar emocional de sus familias, habiéndose encontrado una diferencia importante respecto al manejo del tiempo entre padres y madres. Las madres, bien sea que trabajen casa o fuera de ella, parecen manifestar un menor tiempo disponible para ellas mismas, hallazgo este que parece coincidir con investigaciones anteriores, donde el estrés parece mostrar mayores niveles en madres en comparación con padres. Este fenomeno, parece tener una relación directa con el cambio de rol de la mujer en la sociedad, donde ahora además de ser madre y esposa es también trabajadora, enfrentándose por ello a un mayor número de responsabilidades.
Satisfacción personal
Frente a los estados de ánimo (desesperación, depresión etc.) en los momentos en que todo parece ser negativo respecto a los niños con TDAH, los momentos de éxito en cuanto al manejo de la situación, parecen oponerse a estos, generando grados de satisfacción personal.
Los sentimientos de frustración e insatisfacción personal, pueden responder a varias razones. Por un lado, la ineficacia por llevar a cabo distintos planes de desarrollo profesional y personal al haber dado máxima prioridad al cuidado del niño con TDAH. Por otro, la crítica social como consecuencia del desconocimiento y/o falta de comprensión de las demás personas para un trastorno como el TDAH.
Satisfacción con el rol parental
Los resultados parecen mostrar como los padres, tienden a esperar un comportamiento de sus hijos dentro de los parámetros sociales de “normalidad”, tratando de conseguir un comportamiento dentro de los límites de normalidad, todo ello a expensas de saber que esta situación en ocasiones se vuelve harto compleja. Este fenómeno podría explicar de alguna manera la frustración experimentada y los sentimientos de incompetencia e incluso de culpabilidad cuando los niños con TDAH, involucionan en su comportamiento.
Por otra parte se han encontrado aspectos que contribuyen fundamentalmente a mejorar su satisfacción parental y la calidad de vida de las familias, como son los aprendizajes y logros alcanzados en la corta, moderada o larga trayectoria de manejo del TDAH, aprendizajes que requieren un continuo interés y una eficiente selección de apoyos y de eficaces herramientas.
Interacción familiar
En relación a la cohesión familiar, se han observado vínculos afectivos estrechos entre los miembros de la familia, con apoyo mutuo al interior de los diferentes subsistemas familiares y de ellos entre sí. Resultados opuestos a investigaciones anteriores donde se sugerían que las familias de TDAH, mostraban una menor intensidad en la relación, una baja cohesión familiar y una menor libertad de expresión.
En cuanto a la adaptabilidad, aun cuando los informadores tienen claro que es un proceso gradual y que algunos apenas lo están iniciando, consideran que tienen logros, pues esta habilidad para realizar cambios necesarios, facilita no solamente el funcionamiento familiar, sino que permite a la familia evolucionar.
Respecto a lacomunicación, este aspecto parece ser fundamental por cuanto tiene que ver tanto con la cohesión como con la adaptabilidad, siendo los patrones de comunicación un factor primordial en todas las familias, pero aún más definitivo en familias con niños TDAH, donde los estilos de comunicación asertivos y los cambios de factores obstructores por otros facilitadores parecen tener vital importancia.
Tres puntos centrales, fueron precisados por los padres respecto al colegio. El primero la ausencia de colegios especializados en educación para niños con TDAH, el segundo, la relación padres-colegio y el tercero, el proceso educativo de los niños con este trastorno. En relación al primer punto, los padres demandan instituciones y personal especializado, justificando los cambios de colegio por ausencia de instituciones especializadas, a los fines de buscar una mejor adaptación del niño y una continuidad de la escolarización.
En cuanto al segundo aspecto, esto es la relación padres-colegio, un punto crítico lo constituye la relación con el profesor, pues es la persona que en el colegio tiene un contacto más directo y permanente con el niño, algunos profesores parecen esforzarse por completar su formación en el manejo de este tipo de niños, pero el número de alumnos, la filosofía institucional y otros factores, no hacen posible un trabajo realmente efectivo con los niños TDAH y sus familias. Por el contrario, frente a este tipo de profesorado, se situaría, aquellos que no se encuentran preparados, ni se esfuerzan por su preparación además de asumir una actitud negativa frente a este tipo de niños con TDAH.
Otro aspecto fundamental, es el desconocimiento por parte de la sociedad en general del significado y características de este tipo de trastorno, así como los síntomas que presentan y por supuesto su manejo. Es precisamente este desconocimiento, una demanda muy presente en padres de hijos TDAH y es precisamente este desconocimiento, lo que lleva a las personas a presentar actitudes negativas hacia el niño y su familia, afectando a su bienestar emocional y social.
Bienestar físico: tratamiento farmacológico
La medicación, parece ser un tema controvertido que genera en muchos padres y cuidadores en general, situaciones de ansiedad y conflicto respecto a su utilización.
Las investigaciones realizadas al respecto, parecen aportar evidencias en torno a la efectividad de este tipo de tratamiento que ayuda a corregir los síntomas del trastorno, pues a pesar de que la etiología aun es desconocida, se cree en la existencia de una probable base orgánica en la que están involucradas la Dopamina, Noradrenalina y otros transmisores y como a pesar de la efectividad mostrada por la combinación de tratamientos, la controversia dentro de la comunidad científica aún está presente, controversia transferida de manera similar a las familias, en las que la decisión respecto al uso de optar por un tratamiento farmacológico, puede suponer una difícil y delicada tarea.