06-Trastorno bipolar

Los hijos de padres con Trastorno Bipolar, como grupo de riesgo

Es abundante la documentación y son múltiples los foros y webs que abordan el Trastorno Bipolar  (en adelante TB), tanto desde la óptica del principal protagonista, esto es la persona afectada, como desde la del cuidador o familiar cuyo papel a desarrollar en el día a día ha de ser muy tenido en cuenta, por su especial relevancia a la hora de enfrentarse a este tipo de trastorno.

La posibilidad de aparición de una psicopatología en hijos cuyos padres presenten un trastorno psiquiátrico, parece ser elevada a tenor de los resultados que muestran diversos estudios y por tanto, este será un hecho de especial relevancia a tener en cuenta.

El artículo que presentamos a continuación de Licona Martínez Alfredo, Palacios Cruz Lino, Feria Aranda Miriam, Zalaveta Ramírez Patricia, Vargas Soberanis Alejandro, Becerra  Palars Claudia y de la Peña Olvera Francisco. «Asociación de comorbilidades y funcionamiento global en hijos de padres con trastorno bipolar». Salud Mental. Enero 2014, vol.37, nº 1, p. 9-14,aborda esta cuestion, esto es,  la de la presencia de un mayor riesgo de padecer distintos trastornos psiquiátricos por parte de aquellos hjos de padres diagnosticados con TB.

Para ello se partió de una muestra representativa de 61 sujetos de los que un 62.3% fueron mujeres, un 37.7% hombres, cuyos criterios de inclusión fueron: niños y adolescentes de entre 6 y 17 años de edad, hijos biológicos de padre o madre con TB que fueran pacientes de la consulta externa de la Clínica de Trastornos Afectivos (CTA) del Instituto Nacional  de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz (INPRFM).

Las conclusiones del presente estudio, parecen mostrar como los hijos de pacientes con TB, constituyen un grupo de alto riesgo para el desarrollo tanto de trastornos afectivos como de trastornos de conducta, sin encontrarse asociaciones significativas entre el género masculino y las variables clínicas como el  Trastorno por Deficit de Atención con Hiperactivicad (TDAH), el Trastorno Depresivo Mayor (TDM)  o el Trastorno Negativista Desafiante (TND) .

Las edades de inicio para los trastornos externalizados  TDAH y TND, se ubican en la infancia mientras para los trastornos internalizados TDM, Trastorno Ansiedad Generalizada (TAG) y la Fobia Específica se halla en la adolescencia.

Otro hallazgo registrado y contrario a las espectativas de los autores, fue una mayor presentacion de psicopatología en pacientes de género femenino, reportado por primera vez en muestras de hijos de pacientes con TB aunque tal y como señalan los autores este dato habrá de tomarse con precaucion a tenor de las caracteristicas de la muestra utilizada.

Para finalizar, los autores destacan como habrá de tenerse en cuenta por estar aún vigente en la actualidad, lo sabido respecto a los niveles más elevados de psicopatología mostrados en hijos de padres diagnosticados con TB, asi como que su presentación suele ser a edades más tempranas que el resto de la población por lo que resultaría prioritario realizar un seguimiento con la finalidad de identificar oportunamente trastornos psiquiátricos que puedan ser prevenidos así como limitar su efecto en el funcionamiento global del niño o adolescente.

 

trastornobipolar

 

De igual forma y relacionado con el tema expuesto, os dejamos tambien con un interesante artículo de Frías Alvaro, Palma Carol, Farriols Nuria y Salvador Ana. «Caracterización de los descendientes de  padres con trastorno bipolar. Una revisión de la literatura». Actas Españolas de Psiquiatría 2015 44(6):221-34, donde se trata de delimitar exhaustivamente las principales características clínicas de los descendientes de padres con TB como grupo de alto riesgo, incluyendo su psicopatología, funcionamiento interpersonal, características temperamentales y de personalidad, los déficits neurocognitivos y las disfunciones neurobiológicas.

Los resultados entre otros parecen mostrar una mayor tasa de problemas clínicos en los descendientes de padres con TB (O-BP)  en comparación con descendientes de padres sanos (O-HC). En relación a la psicopatología dimensional los O-BP, muestran más quejas somáticas, alteraciones del sueño, ánimo ansioso/depresivo y distractibilidad en la infancia (vs adolescencia), mientras que otras alteraciones psicopatológicas aparecen principalmente en la adolescencia (p.ej.,  irritabilidad, labilidad emocional, trastornos de pensamiento)

Puedes consultar ambos artículos y escuchar una interesante entrevista:
Asociación de comorbilidades
Caracterización de los descendientes

 

 

 

 

 

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04-TDAH, Trastornos disruptivos

La importancia del contexto familiar en los alumnos con DEA o TDAH

No existe duda alguna acerca de la importancia que ejerce el  contexto escolar sobre los alumnos con TDAH, pues tanto en el propio diagnóstico, como en el tratamiento, la información procedente de este contexto, así como el trabajo multidisciplinar a desarrollar posteriormente formaran una base fundamental para el trabajo con este tipo de alumnado.

Pero existe otro contexto no menos importante, cuando nos referimos a los niños que presentan este tipo de trastorno, este es el «contexto familiar».

A continuación os presentamos un artículo, publicado en la revista Estudios sobre Educación Vol. 26/2014 149-173 con el título “Contexto familiar del alumnado con dificultades de aprendizaje o TDAH, percepciones de padres e hijos”, bajo la dirección de Patricia Robledo Ramón y Jesús N. García Sánchez de la Universidad de León, donde se compara el clima familiar, la implicación educativa parental y sus expectativas académicas en tres grupos de familias diferentes según la tipología de los hijos y se analiza si las percepciones de la realidad familiar difieren de padres a hijos.

En el mismo, se resalta la línea emergente que parece haber surgido en los últimos años sobre diferentes estudios realizados acerca de las influencias ejercidas por las distintas variables familiares en el desarrollo de los niños.

 

Por un lado el clima familiar con distintos factores como las relaciones y los lazos familiares, estilos educativos parentales o el funcionamiento familiar. Por otro la implicación educativa parental con factores como la provisión familiar de recursos estimuladores de aprendizaje, la participación parental en temas académicos y la comunicación con los profesionales educativos. Los resultados parecen mostrar la importancia de que el clima del hogar y la implicación educativa parental sean positivos para el desarrollo general de los niños, a excepción de algunos estudios que detectan deficiencias en algunos de estos aspectos en los hogares con niños DEA (dificulatades especificas de aprendizaje) o TDAH (déficit de atención con/sin hiperactividad).

En resumen, las conclusiones resultantes del estudio, parecen mostrar que son necesarias más investigaciones que analicen la relación existente entre las variables familiares y el desarrollo de los alumnos con DEA y TDAH, si bien se han obtenido resultados sobre la valoración de la implicación educativa parental, donde esta parece ser mayor en los casos de familias de niños con TDAH respecto a familias con niños DEA, pudiendo deberse a que estas últimas, muestran menos manifestaciones conductuales externas, lo que dificulta la conciencia de los padres acerca de la tipología o características de sus hijos y de la necesidad de cooperar con el profesorado en la educación de estos, pues independientemente de las causas de esta desconexión entre padres de niños DEA y colegio, este aspecto debiera ser controlado ya que si los niños son conscientes de este alejamiento, su rendimiento puede verse perjudicado.

En cuanto a la implicación parental en el hogar, se ha comprobado como los padres de alumnos con TDAH declaran una mayor implicación académica en casa que la percibida por sus hijos y como la ayuda parental es mayor respecto a niños con DEA, pudiendo interpretarse como consecuencia de la deseabilidad social en las respuestas de los adultos.

A modo de conclusión general y al margen de las limitaciones del estudio, se confirma una tendencia que indica cómo algunos elementos contextuales familiares presentan unas características menos favorables para el aprendizaje y desarrollo en los hogares en los que los niños presentan DEA y TDAH, emergiendo como posibles factores de riesgo a controlar. Por consiguiente, se trata de variables que demandan una mayor atención empírica y práctica en el futuro inmediato, de cara a ofrecer tratamientos integrales optimizados dirigidos, tanto al alumnado, como a sus familias, las cuales, a su vez, presentan un potencial único para contribuir positivamente al desarrollo y aprendizaje de los niños.

Enlace:
Contexto familiar del alumnado con DEA o TDAH

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Investigación y textos académicos

Cuando el juego se convierte en un problema

La ludopatía o juego patológico, fue incluido por primera vez como categoría diagnostica en el DSM III de la Asociación Psiquiátrica Americana en 1980. Desde esa fecha han sido múltiples las teorías y líneas de investigación desarrolladas para explicar su patogénesis.

En la actualidad, el  manual de la Asociación Americana de Psiquiatría, Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM-5®), 5a Ed. Arlington, VA, Asociación Americana de Psiquiatría, 2014, incluye al juego patológico en la categoría de trastorno no relacionado con sustancias, estableciendo unos criterios diagnósticos y unas características diagnosticas como el deterioro sustancial relacionado con la conducta del juego, la aparición de un comportamiento disfuncional recurrente y persistente del juego que interrumpe las actividades personales, familiares y/u ocupacionales, u otras.

Asociadas a estas también pueden aparecer distorsiones en el pensamiento (negación, superstición, exceso de confianza, control sobre probabilidad etc.) cuando este juego se vuelve patológico, además de exceso de impulsividad, competitividad o por el contrario depresión, soledad, impotencia, culpabilidad, así como aparición de la ideación suicida o intento de suicido.

La prevalencia del juego patológico a nivel mundial se establece que afecta entre el 0.4% y el 1.5% de la población, si bien en nuestro país, la Dirección General de Ordenación del Juego ha hecho público el Estudio sobre la prevalencia, comportamiento y características de los usuarios de juegos de azar en España en pasado año 2015, estableciendo como los juegos de azar forman parte de la vida cotidiana de las personas. Hoy en día prácticamente la totalidad de la población reconoce haber participado en juegos de azar al menos en alguna ocasión, concretamente tres de cada cuatro personas afirma haber jugado a este tipo de juegos de manera presencial,  si bien una de cada cuatro personas afirma no haber participado en juegos de azar y que el 70% de las personas jugadoras no presentan riesgo, un 6,3% ha mostrado cierto riesgo, problemas o patologías relacionadas con los juegos de azar a lo largo de su vida, cifra que se reduce hasta el 4% en el último año.

En el mismo estudio se  presenta como  las características asociadas a la evolución del juego en riesgo hasta el juego patológico siguen un patrón determinado y claro:

  • La persona jugadora en riesgo se caracteriza por una mayor tendencia a mostrar preocupación, conductas de escape y conductas de recuperación compulsiva.
  • En la persona jugadora con problema se hacen más frecuentes esas conductas y, aunque de manera no mayoritaria, se incorporan otras como arruinar las relaciones personales o la falta de tolerancia y aparece el síndrome de abstinencia en uno de cada cuatro casos. También surgen las mentiras en el 22% de los casos.
  • Prácticamente todas las personas jugadoras patológicas muestran conductas de preocupación, escape y recuperación. Además, mayoritariamente incorporan el resto de conductas señaladas e incluso en uno de cada cuatro casos reconocen cometer actos ilegales asociados a la compulsión de jugar. En cuanto al entorno social, se aprecia un incremento paulatino en el porcentaje de personas solteras, divorciadas o separadas a medida que se eleva el nivel de problemática con el juego.

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La forma presencial de participar en juegos de azar es la modalidad más empleada, aunque es cierto que se ha producido un repunte en los juegos de azar online. Estas y otras conclusiones pueden consultarse en el estudio adjunto al final del texto.

A continuación dejamos también un artículo muy interesante publicado en la revista Clínica y Salud 27 (2016) 15-22, con el título “La percepción del apoyo social en jugadores patológicos y su relación con el éxito del tratamiento” bajo la dirección de Rosa Montesinos, Daniel Lloret, José Vicente Segura y Alfredo Aracil, en el que se trata de determinar la relación entre el apoyo social, la adherencia terapéutica y el cese del juego y donde los resultados aunque no significativos parecen mostrar una tendencia a que el apoyo social se relaciona con una adherencia en el tratamiento, además de otros que indican de igual forma una relación entre el apoyo social y el éxito terapéutico.

Enlaces:
Estudio sobre prevalencia, comportamiento Juegos de Azar
La percepción del apoyo social en jugadores patológicos

 

 

 

 

 

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02-Enfermedad de Alzheimer

La anosognosia y el Alzheimer

 

En principio, el término “anosognosia” puede resultarnos desconocido. Si comprobamos el origen o etimología de este concepto nos ayudará rápidamente a entender su significado. Del griego a, prefijo privativo + nosos, enfermedad +gnosis, conocimiento, su significado será pues “el desconocimiento de la enfermedad” y por tanto dicho término referirá a aquellos pacientes que por enfermedad o discapacidad,  no tienen una percepción de la perdida de sus facultades. Este término fue introducido por  Joseph Babinski en 1914.

Esta pérdida de la consciencia o anosognosia, para detectar una  disminución de las facultades, tendrá un carácter patológico y podrá ser provocada bien por un accidente cerebrovascular, una enfermedad neurodegenaritva tipo Alzheimer y un carácter inmediato o progresivo.

Así pues queremos centrar la atención de esta patología, en una enfermedad neurodegenerativa concreta, el Alzheimer.  Los datos registrados parecen mostrar como uno de cada tres pacientes diagnosticados con esta enfermedad sufren de anosognosia y a pesar de la pérdida significativa para realizar tareas cotidianas, estos se consideran plenamente capacitados para realizarlas con normalidad, lo que en ocasiones pueden provocar conductas de riesgo, como alejarse de la zona de cuidados paseando o  utilizando servicios públicos como medios de transporte e inclusive conducir un turismo con el consiguiente peligro para ellos mismos o terceros.

A continuación exponemos unos interesantes artículos relacionados con esta patología y los enfermos de Alzheimer.

En el primero de ellos, publicado en la Revista Latinoamericana de Psicología 2007,  volumen 39, No 1, 63-73 con el título “La anosognosia en la enfermedad de Alzheimer: una aproximación clínica para el estudio de la conciencia”, elaborado por Patricia Montañés y Eliana Quintero, se expone la visibilidad de estudiar la conciencia y estructuras cerebrales a partir de pacientes enfermos de Alzheimer, que presentan pérdida del conocimiento de su propio estado físico y/o congnoscitivo. En el artículo se presentan los modelos explicativos de anosognosia en la enfermedad de Alzheimer de McGlynn y Schacter (1989) y de  Agnew y Morris (1998) y se extrae como conclusiones la existencia de una gran variabilidad en el grado de anosognosia, una especificidad con respecto a los dominios y una fuerte asociación entre disfunción ejecutiva y anosognosia. Al parecer, los síntomas depresivos tienden a presentarse cuando los pacientes son capaces de percibir e interpretar su déficit como una consecuencia propia de la progresión de su enfermedad. Además, parece que la anosognosia va incrementándose con el curso de la enfermedad y el deterioro cognoscitivo.

El segundo  Portellano-Ortiz C, Turró-Garriga O, Gascón-Bayarri J, Piñán-Hernández S, Moreno-Cordón L, Viñas-Díez V,  et al. «Anosognosia y depresión en la percepción de la calidad de vida de los pacientes con enfermedad de Alzheimer». Evolución a los 12 meses. Rev Neurol 2014; 59: 193-204 cuyos objetivos han sido: – Identificar los factores asociados a la percepción de la calidad de vida en pacientes y cuidadores y las discrepancias. – Explorar la evolución de la anosognosia, depresión del paciente y percepción de la calidad de vida del paciente con la gravedad de la demencia. – Investigar la influencia de la anosognosia y la depresión del paciente en la percepción de la calidad de vida en pacientes y cuidadores.

Cosulta los documentos:
La anosognosia en la enfermedad de Alzheimer.

 

 

07-De la Conducta Alimentaria

Dismorfia muscular o vigorexia. El resultado de una imágen corporal insatisfecha

La popular frase “la primera impresión es lo que cuenta”  ha sido nombrada en multitud de ocasiones a lo largo de nuestras vidas y por tanto nuestra imagen personal siempre ha sido un detalle a cuidar, aunque me atrevería a decir que en los últimos tiempos más que un detalle ha pasado a ser una marca de identidad personal, un punto muy importante a la hora de establecer relaciones con los demás y un aspecto relacionado con el éxito.

Pero  también, todos hemos observado en los últimos años,  como ligado a esta imagen corporal, han aparecido conceptos como el trastorno de «Dismorfia Muscular» o popularmente llamado «vigorexia».

¿Pero qué es y en que consiste precisamente este trastorno? Para el manual de la Asociación Americana de Psiquiatría, Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM-5®), 5a Ed. Arlington, VA, Asociación Americana de Psiquiatría, 2014, la Dismorfia Muscular, es una forma de trastorno dismorfico corporal caracterizado por la creencia de que la propia estructura corporal es demasiado pequeña o no es lo suficientemente musculosa. Sin embargo esta clasificación no parece estar muy acorde con los últimos hallazagos científicos que parecen relacionarla más con un trastorno alimentario o anorexia inversa, lo que pudiera dar lugar a cierta confusión.

Este trastorno ligado a los gimnasios donde se trabaja la musculatura, obsesiona y aísla a quien lo sufre, de forma parecida a como sucede en la anorexia nerviosa, aunque este logre pasar más desapercibido, pues a los ojos de familiares y de la sociedad las personas que lo sufren muestran un estilo de vida saludable que evita salten las alarmas.

Las cifras de prevalencia aunque desconocidas, parecen rondar en España la proporción de 10 a 1 entre el género masculino y femenino en los afectados.

La obsesión por lograr ese cuerpo perfecto y musculoso y la percepción de que todos los medios para lograrlo nunca son suficientes pueden hacer, que el abuso de consumo de esteroides sea una característica asociada, ya que el consumo de estos, acelera de forma significativa los resultados esperados, todo ello  a cambio de ciertos efectos secundarios tales como, un mal funcionamiento de los riñones, síntomas depresivos y psicóticos o una pérdida de la libido, aunque si bien la Dismorfia Muscular estuvo relacionada en un principio con el consumo de estas sustancias, hoy en día las pruebas parecen cuestionar esta relación esteroides/imagen corporal.

 

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En el artículo que dejamos a continuación publicado en la revista Behavioral Psychology / Psicología Conductual, Vol. 22, Nº 2, 2014, pp. 307-326, con el título «Dismorfia muscular: perspectiva histórica y actualización en su diagnóstico, evaluación y tratamiento» bajo la dirección de Emilio J Compte Ana R. Sepúlveda, se describen los antecedentes históricos y los estudios recientes que clarifican su conceptualización diagnóstica,  los distintos modelos etiológicos, se actualiza los instrumentos de evaluación y el tratamiento.

Igualmente adjuntamos otro artículo, publicado en la Revista Mexicana de Trastornos Alimentarios/Mexican Journal of Eating Disorders (2013) 31-36 ISSN 2007-1523, con el título «Dismorfia Muscular y su relación con síntomas de Trastornos de la Conducta Alimentaria», bajo la dirección de Rosario Castro López, Javier Cachón Zagalaz, David Molero López- Barajas, María Luisa Zagalaz Sánchez, de la Universidad de Jaén España, donde entre otros aspectos se destaca como el perfil con Dismorfia Muscular se encuentra asociado a una gran obsesión por la delgadez, aspecto que debería ser un indicador en este colectivo para los responsables y entrenadores de gimnasios y centros deportivos de ésta índole, puesto que a pesar de sus deseos de ganar musculatura, del mismo modo rechazan la grasa en el cuerpo, administrándose suplementos proteicos con componentes quemadores de grasas (Molero, Castro & Zagalaz, 2012). Por lo que, de acuerdo con Rodríguez Molina (2007), esta dimensión se encuentra inherente al deseo de modificar su aspecto físico de manera obsesiva.

Enlaces:
Dismorfia muscular
Dismorfia Muscular y su relación con síntomas de Trastornos de la Conducta Alimentaria

 

 

 

 

06-Trastorno bipolar

La sobrecarga en los cuidadores de pacientes con Trastorno Bipolar

Los inesperados cambios entre los episodios depresivos y maniacos que sufren las personas aquejadas por un trastorno bipolar, son rasgos que de alguna manera y hasta que no es diagnosticada la enfermedad, llaman poderosamente la atención de familiares, amigos o personas del entorno.

Una vez diagnosticado, será  la difícil tarea de cuidar a quienes padecen este trastorno, una decisión un tanto complicada en relación a la situación personal del enfermo, a la hora de establecer por ejemplo unas pautas para la administración de medicación.

Por tanto esta tarea, la de cuidador, contraerá desde el primer momento una gran  responsabilidad y a su vez unas consecuencias “un tanto perjudícales” derivadas de la a priori difícil relación cuidador/paciente.

 

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En los últimos años, son muchos los estudios que han puesto atención en la sobrecarga obtenida en los cuidadores de pacientes diagnosticados de trastorno bipolar y según parecen demostrar a raíz de los resultados obtenidos, el aumento de ansiedad en este tipo de personas parece ir relacionada con la actitud mostrada en el cuidado y convivencia con personas afectadas por este tipo de trastorno.

En el artículo que os dejamos a continuación publicado en la revista Anales de psicología, 2013, vol. 29, nº 2 (mayo), 624-632, ISSN edición impresa: 0212-9728,  con el título La sobrecarga del cuidador en el trastorno bipolar” y bajo la dirección de  Luis Gutiérrez-Rojas, José M. Martínez-Ortega, Francisco D. Rodríguez-Martín, se pretende conocer el nivel de sobrecarga, las variables clínicas asociadas a un nivel mayor o menor de sobrecarga, los estilos de afrontamiento más eficaces por parte de los cuidadores, los impactos sufridos por el cuidador, así como lo programas psicoeducativos más  eficaces a la hora de tratar a estos cuidadores.

Es de resaltar, como a pesar de estas consecuencias negativas para las personas encargadas de cuidar a un paciente afectado de TB, algunos autores han encontrado que esta tarea reporta consecuencias positivas para la vida de las personas que sustentan el rol de cuidador al generarles sentimientos de gratificación, amor, orgullo y compasión, inclusive como el 78 % de los cónyuges afirman la intención de continuar cuidando al paciente a pesar de las dificultades.

La conclusión final del estudio parece mostrar como el nivel de sobrecarga obtenido en el cuidador principal de un paciente de TB, impacta negativamente sobre su salud, su trabajo y su economía, por lo que la aplicación de diferentes estrategias centradas en la psicoeducacion de estos pueden ayudar a reducir este nivel de sobrecarga.

Igualmente os dejamos tambien con  unas guías elaboradas por distintos organismos que pueden servir de gran ayuda, así como podeis visitar la web del gobierno de Aragón donde se puede consultar una guía de buenas prácticas en el trastorno bipolar

Enlaces:
La sobrecarga del cuidador en el trastorno bipolar
Aprendiendo a vivir con trastorno bipolar

 

10-Otros textos

Una nueva y moderna adicción, la de las nuevas tecnologías

Que las nuevas tecnologías forman parte de nuestras vidas, es sin  lugar a dudas un hecho incontestable. La evolución surgida durante los últimos años ha dejado en mínimos las expectativas generadas hace un par de lustros.

Nos levantamos y nos acostamos interaccionando con la tecnología en sus diferentes formas y el tiempo intermedio quien más o quien menos utiliza  esta como herramienta de trabajo. Internet por su parte ha marcado un antes y un después  en el desarrollo tecnológico y ha generado un gran impacto en los jóvenes a los que sin duda en la gran mayoría de los casos ha proporcionado múltiples beneficios.

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Pero por el contrario son muchos los casos en los que una utilización inadecuada de Internet, una falta de control en su uso, pueden dar lugar a  diversos trastornos y  patologías cuyos efectos pueden acarrear serias consecuencias. Conceptos como la “nomofobia” (miedo a salir de casa sin teléfono móvil), “tecno ansiedad”, “pánico a no estar conectado al móvil”, forman parte de nuestro lenguaje y son múltiples las alertas generadas en torno a este tipo de problemas, alertas que  debieran ser detectadas antes de que una simple afición se pueda convertir en una adicción.

Esta adicción, esta pérdida de control y uso dañino de la tecnología, cobra especial relevancia cuando afecta a los más jóvenes, pues los síntomas manifestados parecen ser similares a los de otros tipos de adicciones. Así pues, la prevención deberá ser una parte fundamental en el día a día y por tanto  la  programación de  distintas habilidades preventivas en los diferentes marcos que rodean al niño (familiar, escolar u otros), una seguridad.

No es extraño tampoco observar en los jóvenes, cierta obsesión a veces enfermiza por estar en posesión de los últimos accesorios, gadgets electrónicos, aplicaciones varias, que no hacen más que generar un ansia desmesurada, unas implicaciones mucho más peligrosas  de lo que a priori pudieran resultar y así vemos como el uso inadecuado y esa obsesión por interaccionar en las diferentes redes sociales, pueden acabar atrapando al adolescente, produciéndole  un distanciamiento, una distorsión de la realidad a través de las falsas identidades construidas en ese mundo virtual.

Por tanto esa sintomatología común de aislamiento, de uso prioritario, de dependencia, ansiedad etc., con consecuencias a nivel psicológico, sociales, inclusive económicas deberán ser tratadas mediante un tratamiento eficaz, a través del  control de estímulos, la exposición gradual a los medios y una prevención de las recaídas, todo ello con el objetivo de lograr una buena gestión del tiempo y un uso controlado, como pauta general de la buena marcha de lo que podríamos denominar “vida normal” del niño, sin interferencias en el resto de las actividades cotidianas (estudio, amigos, familia, etc.) y donde las TIC (tecnologías de la información y comunicación) y resto de las tecnologías, deberán servirnos como útiles herramientas y no como armas de doble filo.

 Os dejamos con dos interesantes artículos. El primero de ellos publicado en la revista Psicothema 2010 vol.22, nº2 pp.180-188 ISSN0214-9915 CODEN PSOTEG bajo el título “Menores y nuevas tecnologías: conductas indicadoras de posible problema de adicción”, realizado por Francisco Javier Labrador Encinas y Silvia Maria Villadangos González de la Universidad Complutense, donde se pretenden evaluar la percepción subjetiva de peligro derivadas del uso de las Nuevas Tecnologías (NT),  identificación de conductas indicadoras de un posible problemas de adicción a estas tecnologías  y señalar directrices para el estudio de posibles comportamientos adictivos específicos de las NT.

Los resultados parecen indicar una correlación positiva entre el tiempo de uso y la percepción de problemas, así cuanto más usan los menores las NT, más consideran que pueden generales problemas. Igualmente llamativo resulta el caso del móvil, donde la conducta de “consultar con frecuencia” consistente en mirar con insistencia la pantalla para ver si hubo alguna llamada o SMS puede ser indicadora del nivel de dependencia.

El segundo, publicado en la revista Adicciones 2010 vol.22 nº 2 pp. 91-96 y con el título “Adicción a las nuevas tecnologías y a las redes sociales en jóvenes: un nuevo reto” bajo la dirección de Enrique Echeburúa y Paz de Corral, se aborda el problema del uso inadecuado de Internet relacionado con variables psicosociales, tales como la vulnerabilidad psicológica, los factores estresantes y el apoyo familiar y social, se establecen estrategias de prevención y se reflexiona sobre la adicción a Internet y a las redes sociales como posibles manifestaciones secundarias a otras adicciones principales, al ocupar estas una parte central en la vida del adolescente.

Enlaces:
Menores y nuevas tecnologías
Adicción a las nuevas tecnologías y a las redes sociales

 

04-TDAH, Trastornos disruptivos

Las matemáticas y el TDAH, una asociación poco estudiada.

Que las matemáticas son una asignatura compleja para los niños, que las clases suelen resultar monótonas  y que se requiere de una gran concentración es un hecho constatado. Nuestro pasado, seguramente esté lleno de múltiples anécdotas relacionadas con esta singular, enigmática y porque no, me atrevería a decir “hermosa “ materia.

Las dificultades para pensar en abstracto, para representar un problema en la mente, es un hecho característico de quienes presentan problemas con las matemáticas y posiblemente esto pueda estar relacionado con la metodología expuesta en nuestros centros educativos, al no tener en cuenta el desarrollo evolutivo del niño, con la consiguiente aparición de lagunas mentales que obligan a los más pequeños, a establecer saltos evolutivos, por carecer  en esa etapa de las correspondientes habilidades mentales para trabajar ciertos campos. Pero este, sin duda sería otro posible problema añadido y por consiguiente materia para la discusión y el comentario.

Trataremos aquí de llamar la atención sobrel aprendizaje de las matemáticas para los niños diagnosticados de TDAH, donde las distintas  estrategias o técnicas (audiovisuales, lúdicas etc.) que ayuden a un mejor entendimiento, serán fundamentales para evitar un posible fracaso escolar.

Las cifras globales señalan que alrededor de un 70% de los niños con TDAH experimentan alguna dificultad de aprendizaje, situándose la ratio de asociación del TDAH con las dificultades lectoras entre el 25% y el 40% (Willcutt y Pennington, 2000), y la asociación con las dificultades en el aprendizaje de las matemáticas (DAM) en torno al 30% (Mayes, Calhoum y Crowell, 2000).

Las dificultades lectoras en estudiantes con TDAH han sido estudiadas en profundidad, frente a  los estudios sobre las dificultades para el aprendizaje de las matemáticas en niños con  TDAH, los cuales han sido bastante escasos pese al importante porcentaje de afectaciones.

Los alumnos con TDAH se caracterizan por usar estrategias de cálculo inmaduras y cometer errores en operaciones de sustracción debido a su escasa atención y a conductas perturbadoras (Benedetto y Tannock, 1999). Además, son más lentos en el reconocimiento y escritura de números, lo cual puede obedecer al déficit visoperceptivo y viso-motor que se ha asociado al TDAH (Zentall y Kruczek, 1988), aunque también es posible que el bajo desempeño en cálculo esté determinado por una sobrecarga en la memoria de trabajo que puede provocar además mayor lentitud en el procesamiento de la información.

A continuación os dejamos con un interesante artículo relacionado con esta específica dificultad en el aprendizaje de las matemáticas.

Publicado en la revista Psicothema año 2009, vol.21 nº1 pp. 63-69 ISSN 0214-9915 con el título, “Habilidades matemáticas y funcionamiento ejecutivo de niños con trastorno por déficit de atención con hiperactividad y dificultades del aprendizaje de las matemáticas” a cargo de Ana Miranda Casas, Amanda Meliá de Alba y Rafaela Marco Taverner  de la Universidad de Valencia,  se pretende realizar una investigación sobre dos cuestiones relativas a la asociación del TDAH con las dificultades en el aprendizaje de las matemáticas que no han sido suficientemente investigadas:

1) ¿Cuáles son las limitaciones de los niños con TDAH+DAM en habilidades cognitivas y metacognitivas de cálculo y solución de problemas cuando se comparan con niños con TDAH, niños con DAM, o con niños sin problemas?

2) ¿Es más severo el déficit de los niños con TDAH en funciones ejecutivas, inhibición, memoria, atención, cuando experimentan DAM que cuando no tienen estas dificultades? (véanse resultados, resaltados  en imagen adjunta).

Igualmente vemos interesantes, otros enlaces a web y artículos publicados en revistas y relacionados con este tema, para aquellos lectores que tengan interés en ampliar información a través de los estudios realizados sobre la dificultad de aprendizaje de las matemáticas en niños con TDAH.

Habilidades matemáticas y funcionamiento ejecutivo niños con TDAH
Dificultades en el aprendizaje de matemáticas en niños con TDAH
Funcionamiento ejecutivo y motivación en tareas de cálculo
Herramienta de entrenamiento cognitivo