Misterios, curiosidades

¿Porqué sudan los pies?

Si tienes buena voz ,tienes ritmo y cantas bien, seguro que tus amigos te lo agradecen en las sobremesas de las comidas cenas, reuniones,…o quizás no, igual eres el clásico pesado que vas de cantautor por la vida y terminas dando la brasa al final de cada celebración.

Pero cuando es seguro de que no serás bien recibido ni por tus amigos, compañeros de trabajo, o simplemente por aquellos que te rodeen habitualmente, es si la habilidad del cante te viene de tus pies. Si, seguro, si te cantan los pies, es decir, si te huelen los pies, tu virtud se convierte en un problema.

¿Pero te has parado a pensar alguna vez porqué huelen los pies?, ¿sabías que la culpa de que nos huelan mal los pies la tienen las bacterias?.

Pues sí, el mal olor de los pies es provocado por bacterias presentes en la piel que se alimentan del sudor y liberan desechos que tienen ese característico mal olor.

Las bacterias en general están presentes en la piel de todo el cuerpo y no suelen producir un olor perceptible, pero los elevados niveles de transpiración en el pie atraen a las bacterias y las proveen de una buena cantidad de alimento.

Pero si existen otras partes del cuerpo que también poseen una cantidad similar de glándulas sudoríparas, como por ejemplo las manos, ¿por qué ellas no producen ese mal olor tan característico en los pies?.  Pues esto se debe al calzado y las medias o calcetines que usamos en el pie. El sudor que emana de los pies no puede salir fácilmente al aire como lo hace el de las manos, sino que queda atrapado en el calzado y los calcetines.

El ambiente húmedo y oscuro del pie rodeado de la media o calcetín  y el zapato es muy propicio para las bacterias, por lo que el olor que se despide al descalzarse y que generalmente permanece en el zapato es la excreción de las bacterias que se encontraban allí.

La razón por la que el mal olor de los pies es más frecuente o más intenso en algunas personas se debe simplemente a la transpiración de cada uno. Algunas personas transpiran más y otras menos, aunque también entran en juego otros factores fisiológicos propios de cada persona y propios también del sudor de cada persona.

Enlaces de interés:
Muy interesante
Kidshealth web
Natura sapiens
Biomanantial

 

10-Otros textos

Sigmund Freud y su «Hombre de los Lobos»

A buen seguro que para muchos de vosotros el nombre de Sergéi Kinstantinovitch Pankéyev no os resulte familiar, al igual que su seudónimo “el hombre de los lobos”. Sin embargo si os decimos que esta persona, ha tenido una especial importancia en el marco de la teoría psicoanalítica, es muy probable que entonces de forma  rápida e inconsciente, podamos vincularlo con el padre del psicoanálisis Sigmund Freud, quien años después de su fallecimiento, aún sigue generando polémica por sus controvertidos métodos.

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Controvertidos,  en cuanto a que sus  detractores  han situado al psicoanálisis fuera del ámbito de la ciencia y por el contrario sus seguidores se han encargado de colocar  a sus hipótesis y a  sus métodos en un lugar privilegiado por contribuir a explicar la psique humana. De cualquier forma, lo que sí parece ser seguro es  casi 80 años después de su fallecimiento, su legado nos lleva a ver a Freud como una de las  personas más influyentes del siglo XX.

Para el profesor  ensayista  y escritor español Jesús González Requena, “Freud no fue un deconstructor; fue un arqueólogo que busca una verdad enterrada, mientras que el deconstructor excava para mostrar que nunca ha existido verdad alguna”. Pero ¿qué hay de verdad en su historia de una neurosis infantil, mas conocida como el caso del Hombre de los Lobos?

En este ensayo, incluido en el volumen XVII de sus obras completas y escrito en 1914, Freud expone el caso de Sergéi Pankéyev (1866-1979) aristócrata ruso y paciente suyo entre los años 1910-1914, quien tras sufrir una infección por gonorrea, desarrolla una neurosis, una depresión y un trastorno obsesivo. Convencido  Freud de que las neurosis en los adultos tenían sus raíces en el desarrollo de la sexualidad infantil, abordara su infancia y sus trastornos infantiles como base fundamental para el tratamiento de su paciente, hecho este que le llevara a enfrentarse a Jung y Adler, quienes consideraban a la sexualidad infantil como un factor no determinante de los trastornos en la vida adulta.

En el artículo titulado “El episodio psicótico del “Hombre de los Lobos”, escrito por Silvia Zamorano, Jesica Varela y publicado en el libro Clinica Psicoanalítica “Función de las obsesiones en neurosis y Psicosis”, se vuelve a retomar este caso, por ser uno de los más controvertidos de la obra de Sigmund Freud.

A juicio de la autora, el hecho de que el caso descrito surja por transferencia (función mediante la cual, un sujeto transfiere de manera inconsciente y revive, en sus vínculos nuevos, sus antiguos sentimientos) y sea recordado después de tantos años, dificulta que se pueda discernir con claridad si estamos ante un fenómeno elemental y por tanto no pueda tomarse como base para la fundamentación de un diagnóstico.

Enlace:
Artículo

Original Freud

 

 

Misterios, curiosidades

Las siestas de los caracoles

Está visto que como dice el refrán, “algunos tiene la fama y otros cardan la lana”.

Si nos preguntan sobre el animal que creemos que más duerme seguro, que pensamos en la marmota, en el oso perezoso, en el koala o en cualquier otro animal que no sea el caracol, pero sabías que el caracol se puede echar sueñecitos de 3 años de duración y que lo regular para él es echarse siestas de una semana.

Lento y dormilón, ese es el caracol, quizás por eso va por la vida con la casa a cuestas, donde le apetece aparca y se pone manos a la obra…sueñecito va. Pero y si se echa siestas de 3 años, ¿cuánto puede vivir un caracol?, pues bastante más de lo que nos imaginamos, la vida media de un caracol suele ser de 15 años pero en ocasiones algunos han llegado a vivir hasta los 25 o 30 años, por lo que se puede permitir el lujo de echarse una larga siesta de vez en cuando.

Enlaces:
Planetacurioso.com

http://www.lavidacotidiana.es/el-caracol-que-duerme-tres-anos/

 

 

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¿Es posible reconvertir a un pedófilo?

Etimológicamente la palabra “pedofilia” proviene del griego “país, paidos” (niño) y -filia “philos” amor. El diccionario de la Real Academia de la Lengua  define este término como  la atracción erótica o sexual que una persona adulta siente hacia niños o adolescentes.

Así en virtud dela elección realizada de los niños como objeto sexual por parte de la persona que padece este trastorno, podemos diferenciar entre el término «pedofilia»,  utilizado para designar a adultos que escogen como objeto sexual a niños/as de 12 años o menos y el término «hebofilia» designado para el adulto que escoge como objeto sexual a adolescentes mayores de 12 años.

El manual DSM V (Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales), clasifica a la  pedofilia dentro de los diferentes trastornos parafílicos existentes, (Trastorno de voyeurismo, Trastorno de exhibicionismo, Trastorno de froteurismo, Trastorno de masoquismo sexual, Trastorno de sadismo sexual,  Trastorno de pedofilia, Trastorno de fetichismo, Trastorno de travestismo, Otro trastorno parafílico especificado, Trastorno parafílico no especificado). Si consultamos el mismo, podemos observar los criterios diagnósticos para su determinación tanto en individuos que admiten esta parafilia como para aquellos que niegan categóricamente su atracción por niños prepúberes.

En cuanto a la prevalencia o porcentaje de pedófilos en la población, este es desconocido al tratarse de un trastorno con una especial sensibilidad. Así podemos ver, como mientras el DSM V recoge un rango del 3-5% para la población masculina a diferencia con la población femenina donde se supone es más pequeña e incierta, Michel Seto, psicólogo clínico del grupo Royal Ottawa Healthcare, establece el porcentaje en un 5% de la población general en su libro Pedophilia and Sexual Offending Against Children: Theory, Assessment and Intervention publicado en 2008 y por otro lado el  Papa Francisco, afirma en una entrevista publicada en el diario La Repubblica en el año 2014 que este porcentaje supone un 2%.

En la búsqueda de las causas, las diferentes investigaciones realizadas hasta el momento, parecen mostrar evidencias de alteraciones del neurodesarrollo tales como: un bajo cociente intelectual, una menor talla física o una preferencia manual izquierda, además de un patrón de activación cerebral con predominancia subcortical ante estímulos sexuales, si bien estos problemas durante el desarrollo no son condición suficiente para explicar por si solas la pedófila.

De todos es conocido el  interés suscitado por la sociedad, asi como la alarma producida por la aparición de nuevos casos. Los trabajos realizados intentan ofrecer una explicación del interés sexual hacia los niños que una persona adulta puede desarrollar, añadiendo a las alteraciones del neurodesarrollo, factores medioambientales que pueden predisponer a la conversión de una persona en pedófilo, como por ejemplo haber sido víctima de abusos sexuales en la niñez. A este fenómeno se le conoce como “ciclo víctima-abusador” o fenómeno del “abusador abusado”.

En el artículo que se expone a continuación con el título “Cartografiando la pedofilia: eficacia de los tratamientos y estrategias futuras”, publicado en la revista Apuntes de Psicología en el año 2014 volumen 32,número 3, págs. 245-250, a cargo de Francisco Balbuena Rivera (Universidad de Huelva), se hace una breve introducción sobre la relación entre las alteraciones neurológicas y la pedofilia que parecen evidenciar los distintos estudios realizados hasta el momento, así como un repaso por los  distintos tratamientos disponibles en la actualidad que no parecen ofrecer una solución eficaz frente a este trastorno.

Enlace:
Artículo

 

 

 

 

 

Misterios, curiosidades

Y si te decimos que las pirañas ladran…

Desde pequeñitos nos han enseñado que el lobo aúlla, que el león ruge, que el gato maúlla o ronronea, que el elefante barrita, que el gallo cacarea, que el caballo relincha, que el asno rebuzna, que la serpiente sisea, que el toro muge, y que el perro ladra, etc.

Tanto nos lo repitieron que lo creíamos tener suficientemente claro, los perros ladran…lo tenemos clarísimo, pero ¿sabías que las pirañas también ladran?. No, eso si que no, sería el mundo al revés. ¿Cómo vamos a creernos que las pirañas ladran?, pues creyéndonoslo, está confirmado por diversos estudios, “las pirañas ladran cuando cazan”.

Unos científicos expertos descubrieron que las pirañas producen un  sonido similar al de un ladrido. Los investigadores descubrieron que emiten tres sonidos de caza.

El primer sonido es producido cuando dos rivales se encuentran cara a cara y producen una especie de ladrido de una especie pequeña.

Cuando las pirañas compiten hacen otra especie de sonido más irritante. Estos ruidos los producen con los músculos adheridos a sus vejigas natatorias.

El último sonido los produce para espantar a otros peces de sus presas y los generan mediante los rechinidos de los dientes (ver galería imágenes).

Enlaces de interés:
National Geographic
Planeta curioso

 

 

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¿Será tu cara, una crujiente galleta para tu perro?

Acaso te has preguntado alguna vez ¿Por qué tu perro se pone tan contento cuando te ve llegar a casa? Dicen que el perro es el amigo más fiel del hombre y  múltiples son  las historias protagonizadas por ambos  que lo confirman. Tampoco cabe duda, de cómo reaccionan cuando visionan la cara de su dueño.

Pero ¿Qué es lo que ocurre en el cerebro de los perros cuando ven la cara de un humano?

Para dar respuesta a esta pregunta, los autores Laura V. Cuaya, Raúl Hernández Pérez y Luis Concha del Instituto de Neurobiología de la Universidad Autónoma de México, han publicado un manuscrito en la revista Ciencia Cognitiva, en el que se reflejan los datos obtenidos en un experimento realizado, al objeto de conocer el procesamiento cerebral de los perros al ver caras humanas.

En este experimento, mediante la utilización de imágenes de resonancia funcional, se ha comprobado cómo estos procesan las caras de los humanos de una forma similar a como la procesamos nosotros, si bien se ha podido observar cierta actividad en el núcleo caudado, lo que parece sugerir, como estos  animales procesan las caras humanas a modo de  recompensas, sean estas conocidas o no para ellos.

Algunos quizás solo vean nuestra cara como una crujiente galleta de chocolate, pero eso no nos impedirá disfrutar del recibimiento y la alegría con la que estos animales, de forma incondicional siempre reciben a sus propietarios.

Os dejamos con este interesante artículo:
¿Qué pasa en el cerebro de los perros?

08-Fobias

¿Es posible tener miedo a un simple y alegre payaso?

Quienes somos padres, hemos podido observar algunas reacciones sorprendentes en nuestros hijos. Alguna incluso, me atrevería asegurar que de manera espontánea nos ha hecho soltar grandes carcajadas, como la que genera  el lloro, el llanto e inclusive una rápida carrera para  alejarse de un inocente payaso.

Esta podría ser la  típica situación a la que muchos padres a  buen seguro se han tenido que enfrentar en alguna que otra ocasión. La naturalidad, la espontaneidad, la escasa importancia manifestada por el simple hecho de que nuestros hijos lloren ante la presencia de un payaso nos ha hecho solventar con éxito este inesperado contratiempo.

¿Pero cómo se puede tener miedo a un payaso? Todo parece ir contra natura, pues el payaso debiera transmitir alegría, hacer surgir la risa, entretener a los más pequeños y como no a los mayores también.

Mi generación ha crecido con Los Payasos de la Tele, aquella compañía de payasos españoles que con sus aventuras y sus torpezas nos hacían pasar estupendas tardes, pegados a un televisor en blanco y negro allá por los años 70. Por lo tanto en principio no parece lógico el miedo o simple rechazo de mi hija hacia  un payaso, que a diferencia de aquellos otros, parecen mucho más guapos,  más modernos portando sofisticados maquillajes y  vistosos y hermosos trajes de colores. Pues no, todo parece indicar lo contrario, esta adolescente aún hoy, sigue manteniendo aunque sin mostrar unas características fóbicas, que nunca le gustaron los payasos.

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 ¿Entonces, qué hay detrás de ese miedo infantil hacia los payasos?

La Coulrofobia, palabra de nueva creación aún no reconocida en el diccionario ingles de Oxford, es utilizada para referirse a  ese miedo irracional o aversión que muchos niños e inclusive adultos muestran a los payasos y mimos. Sin embargo  el DSM V (Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales) ya parece adelantarse respecto al diagnóstico de este tipo de fobias y así menciona como estímulos fóbicos a los personajes disfrazados.

Así pues, ¿estamos ante la inocente representación de alguien cuya función principal es la de entretener o por el contrario existe un lado oscuro asociado a estos “bufones” que desconocemos?

Un rápido recorrido por la historia, podría mostrarnos al  bufón como el origen primario de lo que hoy entendemos como payaso (clown) y como sus representaciones ya figuraban en la antigüedad  en la corte de Faraón Dadkerien del antiguo Egipto, en China y otras culturas.

Son distintos artículos publicados y basados en estremecedoras historias de payasos o mimos, las que en cierta forma han llevado a  relacionar a estos con una profesión un tanto terrorífica.

Entre otras, podemos citar la de Grimaldi, mimo y payaso ingles del siglo XIX. Grimaldi, era una persona totalmente infeliz y con múltiples problemas personales. En el año 1837 a la edad de 58 años, fallece en Londres totalmente  arruinado y a consecuencia de sus problemas con el alcohol.

Pero fue Charles Dickens encargado de escribir sus memorias, quien con una historia mucho más trágica y siniestra que la vivida por el propio Grimaldi, ayudó a fomentar ese lado oscuro asociado a la figura de los payasos y mimos.

Casi al mismo tiempo, Jean Gaspard Deburaru otro payaso francés y contemporáneo de Grimaldi, pasó a la historia por tener una biografía aún  mucho más siniestra que la de su homólogo. Deburaru mató a un niño justo después de que este le insultara en la calle.

Historias como estas, transmitidas por distintos medios a lo largo de los años, otras protagonizadas por personajes vestidos de payasos en múltiples  películas y series de televisión (Poltergeist, Stitches, etc.), además de múltiples factores como: una mala experiencia en el pasado por haber sido asustado por una payaso en la niñez, un miedo hacia un raro y extraño maquillaje, una visión distorsionada pero reconocible de la cara así como del cuerpo deforme y extraño (por el uso de enormes zapatos, guantes , chaquetas  y demás  accesorios), pudieran estar en el origen de ese miedo irracional, la coulrofobia.

Son entonces estas y otras posibles causas añadidas las que parecen mantener ese odio hacia los payasos en la edad adulta. Así podemos observar como grupos de personas se unen en Facebook para compartir sus miedos a través de la red. Múltiples, son  las entradas en el buscador de Google que hacen referencia a este tipo de aversión para sorpresa de muchos y por tanto todo parece indicar que esta fobia hacia los payasos sea mucho más genérica de lo que en principio se pueda pensar y a la que aplicaciones de  tratamientos similares a otras fobias existentes, harán posible una exitosa superación.

Mientras tanto, para aquellos otros que por suerte no hemos sufrido ese tipo de miedos en nuestra infancia, siempre nos podrán quedar como gratos recuerdos, las hermosas tardes amenizadas por quienes han escogido el difícil oficio de hacer reír a los demás.

Autor del artículo: El cajón de Krusty
Publicado en el la web http://mymomusedtosay.com/es

Para más información:

Coulrofobia por Linda Rodriguez McRobbie
Jean Gaspard Deburaru
Memorias de Joseph Grimaldi (Charles Dickens)
Historia del payaso
Tratamiento de la coulrofobia

Misterios, curiosidades

Moscas muertas como modelo de fotografía

Hay moscas pesadas, a las que por más que intentas darles caza, más se ríen de ti.

Estas tumbado, tomando el sol y cuando nos damos cuenta, ya la tenemos aquí, posada en nuestra nariz…¡zas!, manotazo y se te posa en la oreja…¡zas! manotazo y de nuevo a la nariz.

Se posan, las espantas y se vuelven a posar, las vuelves a echar y erre…te sacan de quicio y ellas a lo suyo…una pesadez…te desesperas y acabas utilizando cualquier medio a tu alcance para terminar con ellas, pero al final te han fastidiado la tardecita en la tumbona.

Lo más gordo es que encima hay moscas famosas…como por ejemplo la de la televisión.

Pero si te dijéramos que hay moscas que después de muertas son las modelos de un fotógrafo, ¿no sería para “mosque-arte”?

Pues no te mosquees, si te gusta la fotografía y si te has pasado el día a la caza de la mosca, pesada y desquiciante y al final has conseguido tu propósito de darle caza, seguro que en las fotografías de Magnus Muhr podrás encontrar la inspiración para matar el tiempo en esos largos y tediosos días estivales (ver galería)

Enlaces de interés:
Misterios moscas modelo
Web Lomography